Viaje a la Alcarria…madrileña
Por segundo año consecutivo nuestra Asociación celebró su Asamblea General Anual en el lado madrileño de la Alcarria (el pasado fue en Nuevo Baztán). Conmemoramos a San Millán, patrón de Castilla y segundo patrón de las Españas, como venimos haciendo desde 2013.
Esta es, junto al homenaje anual al Conde Fernán González (Covarrubias-San Pedro de Arlanza-Silos) una de las fechas claves de nuestro calendario. La localidad elegida para la reunión-visita cultural este año ha sido Villarejo de Salvanés, ubicada en la comarca de la Alcarria de Chinchón, una de las dos Alcarrias madrileñas. La Alcarria, esa comarca que Madrid comparte con sus provincias hermanas Guadalajara y Cuenca. Igual que comparte La Sagra con Toledo. Porque, y esto queremos recordarlo una vez más, no hay frontera provincial o autonómica que pueda dividir lo que la Historia unió hace siglos. Basta alejarse unos kilómetros de la megalópolis mageritense para respirar Castilla, para ver los mismos paisajes, la misma arquitectura, las mismas tradiciones, a un lado y otro de esa raya imaginaria trazada en 1833. Pero vayamos a nuestra crónica.
Comenzamos la jornada visitando el Castillo. Más propiamente hablando, la imponente Torre del homenaje. Esta torre es lo único que ha sobrevivido del castillo de la Encomienda Mayor de Castilla de la Orden de Santiago. La torre se ha conservado asombrosamente bien y en tiempos recientes ha sido restaurada. Sigue un modelo de arquitectura militar único en Castilla, encontrado generalmente en las provincias de Madrid y Toledo y caracterizado por la agrupación de los cubillos (torrecillas cilíndricas), que aparecen adosados al conjunto principal y no en las aristas, como es habitual en la arquitectura militar española. “Su rasgo más singular, único en las fortificaciones españolas, es que no están situados en las esquinas de la torre, sino en sus lados, en orden de tres por cada uno de ellos.”(Wikipedia)

Las cuatro plantas de la torre albergan actualmente un muy interesante museo-exposición de los Tercios, lo que explica que una bandera con la cruz de Borgoña corone el edificio. En sus estancias se explica de forma tan amena como didáctica la Historia y vida cotidianas de los legendarios guerreros, mediante paneles explicativos, maniquís vestidos de época, vitrinas con réplicas de armas y miniaturas, etc.
En el pasado fue importante baluarte defensivo del Camino de Toledo así como de la llamada Senda Galiana, constituida sobre una de las calzadas romanas que comunicaban Emérita Augusta (Mérida) y Toletum (Toledo) con la Galia a través de Caesaraugusta (Zaragoza).
Después del castillo, una breve parada en la iglesia de San Andrés Apóstol. Y he aquí otra curiosidad: en esta jornada han coincidido tres santos de importancia capital en la Historia de Castilla: San Millán, Santiago y San Andrés.

Casualidades aparte, proseguimos ruta en la Casa de la Tercia. Amplio edificio que fue centro económico y administrativo de la Encomienda Mayor de Castilla. Disponía de dos patios, bodega, almacenes, viviendas para los caballeros y aulas. Su planta actual es de entre 1530-1540 sobre un edificio anterior. La fachada conserva el escudo de los Habsburgo y en la actualidad alberga un museo etnográfico y un taller de oficios. Precisamente tuvimos ocasión de departir con varios lugareños que formaban parte de un grupo de ciudadanos dedicado a la recuperación de la manufactura tradicional del esparto. De este modo pudimos ver in situ cómo se elaboraban sogas y distintos utensilios a partir de los matojos de estas gramíneas.

Posteriormente nos encaminamos al bar “El Pichi” , establecimiento con casi un siglo de historia en el que compartimos un ameno ágape consistente en vinos de la tierra, cervezas, torreznos, croquetas, champiñones, tortilla y mollejas (con una espectacular salsa de la casa) entre otras viandas. Anécdotas, historias y chanzas varias dieron paso, tras el café y postre, a la reunión de la Asamblea General en la que se acordaron diversas directrices y planes de trabajo para el próximo año.
Tras la comida y un breve paseo por la población arribamos al Santuario-Convento de Nuestra Señora de la Victoria. Mandado erigir por Luis de Requesens, Comendador Mayor de Castilla y Lugarteniente de la Mar en Lepanto, en cumplimiento de una promesa que hizo tras la heroica victoria en 1571. Al año siguiente comenzaron las obras, que finalizaron treinta años después con la entrada de una comunidad monástica de franciscanos.

Al salir de la iglesia coincidimos con un un grupo de muchachos que finalizaban su peregrinación desde Colmenar de Oreja. Con ellos intercambiamos opiniones sobre la importancia de Castilla a lo largo de la historia, de su destrucción deliberada desde hace décadas y de la necesidad de su reivindicación como luz en tiempos cada vez más oscuros.
Para terminar, como colofón y resumen de una jornada inolvidable, las palabras de nuestro Presidente, Ángel:
“ Un placer veros a todos en un marco incomparable. Jornada lúdica, pero con conversaciones donde todos aprendemos de todos. Nunca desesperéis porque seamos más o menos. La excelencia siempre es minoritaria y nuestra tierra se muere de abandono porque muy pocos la defienden. Nosotros somos esos pocos. Que Dios nos ayude en esta guerra bella, justa y santa. Viva Castilla.”
Texto: Vicente H. y José Ignacio M.
Webs y bibliografía de apoyo:
https://emcvillarejo.com/historia-de-villarejo/2495-la-verdadera-historia-de-la-senda-galiana
https://es.wikipedia.org/wiki/Castillo_de_Villarejo_de_Salvan%C3%A9s



